Señor presidente:
Sucre, esta tierra que usted conoce y por la que ha luchado, vuelve a clamar su atención. Sincelejo está siendo devastada por una administración corrupta, encabezada por Yahir Acuña, que ha dilapidado recursos a borbotones en desfiles, festivales y eventos deportivos, simples fachadas para robar, dejando un déficit de 57.000 millones de pesos.
Una ciudad con tanta historia y fuerza cultural está siendo destruida por una administración corrupta que, en lugar de gobernar con responsabilidad, ha convertido el erario en un botÃn polÃtico.
Bajo la administración de Yahir Acuña, el dinero público se gasta a borbotones en desfiles, festivales y eventos deportivos que no son más que estrategias para desviar y robar recursos, dejando a nuestra ciudad con un déficit de 57.000 millones de pesos. Esta realidad, que golpea los derechos más básicos de los ciudadanos, es maquillada con propaganda y populismo barato, mientras barrios enteros siguen abandonados y la violencia crece.
Amparado en ese déficit, el alcalde emprendió una reestructuración arbitraria que dejó a 235 familias sin sustento, removiendo incluso a personas que estaban en carrera administrativa, todo para abrir espacio a la politiquerÃa.
Todos lo sabemos: no se trata de austeridad, sino de un modelo corrupto que premia lealtades y castiga a quienes no se someten.
La verdadera forma de detener el déficit no es despedir trabajadores, sino poner freno al saqueo y al derroche. Sin embargo, mientras la ciudad sufre, se malgasta dinero en una vigilancia excesiva que recuerda las épocas más tristes del paramilitarismo, esas que usted, señor Presidente, denunció y combatió con tanto valor.
Y ni hablar del Programa de Alimentación Escolar (PAE). No alcanzarÃan mil cartas para describir todos los desmanes que se han cometido con esta herramienta, creada para garantizar la permanencia de los niños en las escuelas, pero que hoy es un fortÃn polÃtico usado para pagar deudas y favorecer a quienes sostienen el poder corrupto.
Quien se atreve a levantar la voz contra esta administración es silenciado mediante amenazas o compra de conciencia. Desde hace años se habÃa advertido, pero la ciudad, con esperanza, dio una oportunidad a alguien que venÃa de abajo.
Lamentablemente, su historia personal y sus resentimientos lo han llevado a usar el poder no para servir, sino para compensar sus vacÃos y vengar sus heridas, en vez de representar con dignidad a los que sabemos lo que significa salir adelante desde la nada.
Señor Presidente, le pedimos con urgencia que ponga sus ojos en Sincelejo:
• Que el Gobierno Nacional intervenga e investigue esta administración.
• Que se frene el derroche de dinero y se garantice la transparencia en los programas sociales.
• Que se proteja a los ciudadanos que se atreven a denunciar estos abusos.
• Que se devuelva la seguridad y la esperanza a nuestras calles.
Sincelejo no aguanta más. No podemos seguir en manos de clanes polÃticos que saquean, amenazan y destruyen el futuro de nuestros hijos.
Usted prometió un gobierno para los olvidados. Pues aquà estamos, Presidente, levantando una voz de auxilio, exigiendo que no permita que esta tierra muera en manos de la corrupción.
¡Sálvenos usted de Yahir Acuña!