SETP: Un transporte posible pero paralizado.

En una ciudad marcada durante décadas por el caos vehicular, la informalidad del transporte y la exclusión de miles de ciudadanos sin acceso digno a un sistema eficiente de movilidad, es necesaria y urgente la implementación del Sistema Estratégico de Transporte Público. En mi gobierno se dio un paso histórico que merece ser considerado y respaldado: la viabilidad financiera y técnica del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP) de Sincelejo.

El 24 de junio de 2023, el Comité de Hacienda del Municipio dio su aprobación unánime a un proyecto ambicioso pero urgente: implementar, por fin, un modelo de transporte público moderno, digno, limpio y sostenible, que garantice a la ciudadanía un servicio eficiente y con precios razonables. Se trata de una inversión con visión de futuro, proyectada a 20 años, que busca solucionar el grave rezago de Sincelejo en materia de movilidad urbana.

La propuesta, construida con base en estudios técnicos rigurosos y financieros apoyados en la actualización catastral y adelantados por Metro Sabanas S.A.S., la Secretaría de Hacienda y avalados por la Secretaría de Movilidad de nuestra administración, planteó un modelo de operación gradual a través de siete rutas estratégicamente diseñadas, con buses impulsados por gas natural vehicular (GNV), respetuosos del medio ambiente y adaptados a la geografía vial de la ciudad. Esta flota, además, no fue improvisada: cada fase fue cuidadosamente proyectada para garantizar cobertura, eficiencia y, sobre todo, sostenibilidad.

El corazón de este modelo es el Fondo de Estabilización y Subvención Tarifaria (FEST), un mecanismo que permite compensar la diferencia entre la tarifa técnica del sistema (es decir, lo que cuesta realmente operarlo) y la tarifa al usuario. Gracias al FEST, el sistema podrá operar sin que los ciudadanos asuman un costo desproporcionado por un servicio esencial. Desde el primer año de operación, el municipio asumiría esa diferencia, asegurando que el sistema sea viable tanto para los operadores como para los pasajeros.

Algunos críticos podrían señalar el costo fiscal de esta iniciativa, cifrado en más de $6.800 millones anuales durante los primeros años. Sin embargo, ese análisis sería incompleto si no se considera el impacto social y económico que tendrá un sistema de transporte ordenado y funcional: menores tiempos de desplazamiento, mayor productividad, inclusión social, reducción de emisiones, seguridad vial, reactivación del espacio público, entre otros.

Además, el respaldo financiero no fue improvisado. La administración municipal, en su plan de desarrollo Unidos transformamos más 2020-2023, con responsabilidad, destinó recursos provenientes de la actualización catastral que aumentaron ostensiblemente los ingresos corrientes de libre destinación (ICLD), mediante los Acuerdos 314 de 2021 y 333 de 2023, asegurando un flujo constante para sostener el FEST sin poner en riesgo otros frentes de inversión pública. Esto demuestra planificación, compromiso con la legalidad y visión de largo plazo.

Durante muchas décadas, Sincelejo ha estado huérfana de transporte público colectivo formal. El vacío ha sido ocupado por la ilegalidad y la informalidad, con los riesgos que esto implica para la seguridad, la calidad del servicio y el desarrollo económico. En nuestra administración le dejamos a la ciudad la oportunidad de dejar atrás ese atraso. Implementar el SETP no es solo un proyecto técnico: es una política pública de equidad, desarrollo urbano y sostenibilidad.

El transporte público no es un lujo. Es un derecho. Y el deber de una administración moderna es garantizarlo.

Lamentablemente, esa visión y ese compromiso se han perdido por completo bajo la administración actual, quien, pese a contar con un modelo financiero ya diseñado, con recursos identificados y con una ruta técnica clara, ha optado por el abandono silencioso del SETP. A la fecha, no se conoce ningún avance sustancial en la implementación del sistema. No hay contratación, no hay inversión, no hay gestión. Lo que sí hay es desinterés, improvisación y una preocupante falta de continuidad en una política pública que podría transformar radicalmente la vida urbana de Sincelejo.

Es inadmisible que, existiendo todas las condiciones para avanzar, la actual administración permanezca inerte, privando a la ciudad de un proyecto estructural de movilidad que ya había sido concertado y aprobado. Cada mes perdido es un mes más de congestión, de caos vial, de contaminación y de riesgo para los ciudadanos.

Desde esta columna le hago un respetuoso pero firme llamado al alcalde y a su equipo de gobierno: no dejen perder el esfuerzo y la decisión adoptada en el ACTA N.º 006 del Comité de Hacienda. Gobernar con responsabilidad no siempre es popular, pero sí es imprescindible. Hoy Sincelejo no solo anhela un sistema de buses, sino que con ello se traza una ruta hacia una ciudad más justa, conectada y digna para todos.

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