Innovación empresarial en Sincelejo: Retos y desafíos

Caminar por el centro histórico de Sincelejo ya no es lo mismo y todos los sincelejanos lo sabemos; compartimos ese sentimiento que nos golpea al corazón.

Donde antes había comercios prósperos, ahora vemos locales vacíos con carteles de “se arrienda”.

Negocios emblemáticos que marcaron la ciudad han cerrado, víctimas de la caída económica, la falta de adaptación a nuevas tendencias y las amenazas internas y externas que enfrentan las empresas.

Pero, como en todo, los ciclos se renuevan, y con cada generación llegan emprendedores con ideas frescas y visionarias que aportan a la evolución económica de la ciudad.  Sin embargo, crear empresa en Sincelejo no es tarea fácil.  Aquí van los 3 principales retos y desafíos que enfrentamos, desde mi experiencia como empresaria gastronómica.

1. ¿Está Sincelejo preparado para tu idea de negocio?

El primer gran desafío es la cultura de consumo.

La verdad es que nuestra economía local es movida por estratos 2 y 3, pero independientemente del poder adquisitivo, hay comportamientos de consumo que inciden mucho en el desarrollo económico en Sincelejo, y uno de ellos es que los consumidores tienden a “ir a la segura”, y esto me recuerda cuántos restaurantes de comida internacional han cerrado en la ciudad. Puede ser fallas de marketing, pero la realidad es que muchos de ellos no estaban listos para nuestro mercado, un mercado sobrepoblado por comida rápida a bajo costo y callejera frente a un nuevo concepto desconocido para el consumidor local.

Esto no significa que no haya espacio para la innovación, pero sí que el mercado local no siempre está familiarizado con modelos de negocio nuevos. Ejemplos muy claros: una idea que en otra ciudad parecería un éxito rotundo, aquí puede pasar desapercibida porque la gente no sabe de qué se trata.

El reto:  Si quieres vender algo nuevo, no basta con ofrecerlo; hay que educar al mercado. Esto implica paciencia, creatividad y estrategias diarias para que tu público entienda y valore tu producto. Es un trabajo constante que combina pasión, marketing y ventas para transformar a tu segmento en clientes fieles.

2. La resistencia al cambio y la lentitud en adoptar tendencias.

Sincelejo avanza a paso lento en temas de tendencias económicas.

Mientras el mundo se transforma con nuevas tecnologías y modelos de negocio, aquí muchas veces nos quedamos en lo tradicional.

No es que los negocios tradicionales, como la señora de las margaritas que vende fritos desde hace 20 años, no sean valiosos —al contrario, son parte de nuestra identidad y nos llenan de orgullo hasta ver cómo hay mesas nuevas para disfrutar de la empanada de maíz crocante e inigualable—, pero para que la ciudad crezca, necesitamos abrirnos a la evolución para no quedarnos atrás frente a las nuevas tecnologías.  La resistencia al cambio al salir de nuestra zona de confort de consumo obstaculiza la posibilidad de adaptarnos al ritmo de otras ciudades.

El desafío: Los emprendedores deben encontrar formas de conectar las nuevas ideas con la identidad local. Esto puede incluir usar el internet como ventana global para mostrar lo que hacemos, crear experiencias que combinen lo tradicional con lo innovador o incluso educar a los consumidores sobre los beneficios de probar algo diferente.

3. La fuga de talento y las barreras políticas

No podemos ignorar que muchos sincelejanos talentosos se van buscando mejores oportunidades en otras ciudades.

Esta fuga de talento limita el crecimiento económico local. Además, desde lo político y administrativo, hay estructuras que no facilitan el progreso.

Muchas veces, muchos dinosaurios con mentalidad de antaño ocupan los espacios de poder durante años, frenando ideas frescas, nuevas y diferentes que podrían transformar la ciudad.  ¿Se logran imaginar? ¿Dónde tenemos gente apasionada trabajando por traer el progreso justo e innovador en cada administración de turno?  Creo que todos disfrutaríamos de la buena política que sirve a la gente.

El desafío:  Los emprendedores deben abogar por un cambio en la visión de ciudad, apoyando liderazgos que promuevan el desarrollo económico y la innovación.

Al mismo tiempo, hay que trabajar para que los jóvenes talentosos se queden y vean en Sincelejo un lugar lleno de oportunidades, traer formadores internacionales que nos enseñen a ver el mundo desde otros ojos, y no sobrarían laboratorios de innovaciones libres de corrupciones e intereses de por medio, donde todos tengamos acceso a las nuevas tecnologías para abrir sus mentes y romper barreras educativas y tradicionales, mirar un poco más allá de lo que hemos visto siempre.

Esta chica del tinto concluye que emprender en Sincelejo es un camino lleno de obstáculos, pero también de oportunidades (por experiencias propias).  La clave está en entender a nuestro mercado, educarlo con creatividad y paciencia, y apostar por la innovación sin perder de vista nuestra identidad.

Necesitamos espacios que impulsen el cambio, liderazgos que miren hacia el futuro y, sobre todo, una mentalidad abierta para que las nuevas ideas no solo nazcan, sino que prosperen. Sincelejo tiene todo para brillar; solo hace falta que nos atrevamos a salir de nuestra zona de confort, tanto como emprendedores como consumidores.

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