Este fin de semana, viví una experiencia que para mí no es normal, a no ser que la forma como intentaron persuadirme fue un poco sorprendente. ¿Qué buscaban? Que entregara claves de acceso a mis productos financieros; me sorprendió mucho la forma más educada, elegante, profesional, propias de personas que se forman para que les creamos que son funcionarios de bancos; incluida música de fondo haciendo alusión a las propagandas de los bancos.
Así como a los más burdos, maleducados, iracundos que quieren, aunque sea a las malas, atemorizar a los clientes para cambiar los plásticos de las tarjetas, ofrecer créditos y transacciones online. Interesados en general en una sola cosa, tus datos.
En total fueron 7 llamadas y mensajes con link para que ingresara y dejara mis datos personales y los números de tarjetas, fechas de vencimiento y códigos de verificación.
Esta columna la hago con el propósito de prevenir a muchos incautos que aun hoy en día, de manera ingenua, entregan información. No les dé pena decirles NO a esas personas que quieren engañarlos. Es mejor ponerse rojo un momento y no estar lamentándose después.
Estas son algunas recomendaciones para que los usuarios del sistema financiero no se dejen engañar:
1. Si una persona que quiere estafar lo llama y le hace creer y se quiere hacer pasar por alguien de su banco. Dígale sencillamente: «No te preocupes, yo me acerco a mi banco y pido una asesoría personalizada».
2. Son tan brillantes que, si la persona que lo quiere estafar le hace creer que la llamada incluso podría parecer que viene de su banco, porque el estafador usa tecnología de falsificación (spoofing) para ocultar el número en su identificador de llamadas de manera que parezca legítima. Póngale a su teléfono aplicaciones que identifican llamadas, como CallApp y Truecaller.
3. Cada vez que los llamen y la persona que los quiera estafar les dirá: «Nuestro sistema en el banco nos ha generado una alerta sobre una ‘actividad sospechosa’ en su cuenta y sus productos». Este les dirá que, para arreglarla, hay que actualizar su información personal, su número de tarjeta, fecha de vencimiento, códigos de verificación. Aléjese, cuelgue la llamada; reporte la llamada, restrinja el número. Se trata de una estafa con toda seguridad.
4. Todos estos son mecanismos para estafas de falsificación (spoofing) bancaria. Lo que pretenden los ciberdelincuentes es sustraer su dinero o información privada de acceso a la cuenta, como su número de identificación personal PIN, clave, su contraseña o códigos de acceso por única vez.
5. Ojo, no confíe ciegamente en el identificador de llamadas.
6. No comparta información privada de la cuenta.
7. Ignore las solicitudes para enviar un pago para resolver un problema. Ningún empleado de banco le pedirá dinero para hacer ningún tipo de operación bancaria. Recuerde, si se necesita una corrección o revertir alguna operación, lo mejor es acercarse a su asesor de preferencia en la entidad bancaria. Nunca entregue dinero, ni transfiera dinero a nadie.
8. Ignore solicitudes de transacción que usted no inició. Si a usted le envían códigos, no los use, no los comparta con nadie; esto es malicioso.
9. Si usted lo deja preocupado esta llamada o mensajes, cierre la llamada, acérquese a su entidad financiera y explique la situación.
10. Si usted recibe una llamada telefónica que parece una falsificación (spoofing) bancaria, porque así se lo registra el identificador de llamadas, cuelgue de inmediato. Si usted recibió un mensaje de texto o correo electrónico sospechoso, no responda. Cómo reportar una falsificación (spoofing) bancaria.
Recuerde que los fenómenos criminales son cíclicos, se repiten cada cierto tiempo. Por ejemplo, en los casos de estafas en esta modalidad, de querer acceder a vulnerar a los clientes de los bancos, las denuncias penales se disparan en diciembre por las fiestas de Navidad y fin de año.
En febrero la economía local se dinamiza por la compra de útiles escolares. Ahora sigue la temporada de Semana Santa. Luego las vacaciones de junio; posteriormente en septiembre para Amor y Amistad.
Queremos que estos delitos que afectan el patrimonio económico de las personas no se sigan repitiendo; queremos evitar la amarga escena de que les desocupen las cuentas. Queremos que los tarjetahabientes sean más cuidadosos a la hora de ir a los cajeros automáticos, no se dejen cambiar las tarjetas (cambiazo).
Buscamos una ciudadanía más atenta y ahórrense dolores de cabeza.