Imagen de Perfil
El Intervencionista

El predial: un yugo desigual.

El yugo es una herramienta de madera que se utiliza en la agricultura artesanal con el fin de unir a dos animales de tiro como bueyes o mulas, que tiran de un carro de arado, por lo que su imposición implica un dominio o autoridad del agricultor sobre los animales, para que estos vuelvan productivo el campo y así obtener una buena cosecha.

Una metáfora que resulta apropiada utilizar para la situación fiscal que enfrentan miles de residentes de Sincelejo en la actualidad, quienes cada año deben enfrentar cargas fiscales que se incrementan con la puesta en marcha del catastro multipropósito.

Como bueyes de arado, los ciudadanos sincelejanos cargamos a cuestas de nuestros predios y edificaciones, ya sean urbanas o rurales, residenciales o comerciales, los compromisos presupuestales de las administraciones de turno.

Desde luego, el impuesto predial unificado es la estrategia más eficaz que los entes territoriales pueden emplear para incrementar el flujo de sus propios recursos, por lo que, a medida que aumenta el valor catastral de los bienes raíces, aumentará la recaudación de los municipios, ya que se transforma en la base gravable de este impuesto.

El problema del predial no es su legalidad,  el artículo 317 de la Constitución Nacional faculta a los municipios para gravar la propiedad inmueble, y el artículo 95 ibidem obliga a todos los colombianos a contribuir con el financiamiento de los gastos e inversiones del Estado, y esto se hace a través de la creación de impuestos.

No obstante, lo cuestionable es si la carga impuesta a los sincelejanos en materia predial cumple con los parámetros de justicia y equidad.

Para los que defienden la actualización del catastro multipropósito y sus generalidades técnicas y jurídicas, de seguro dirán que sí; sin embargo, la realidad de los contribuyentes es otra.

La estratificación socioeconómica en Colombia es un instrumento de focalización geográfica. Para clasificar a los inmuebles residenciales a los cuales se proveen servicios públicos,máximo en seis estratos socioeconómicos así: 1) bajo-bajo, 2) bajo, 3) medio-bajo, 4) medio, 5) medio alto y 6) alto. A partir de esa clasificación de los predios, los hogares que residen en ellos reciben subsidios en servicios públicos domiciliarios.

En nuestro país, de una u otra forma, la solvencia del ciudadano se basa en las características físicas, el entorno y el contexto urbanístico y rural de los inmuebles de los cuales son propietarios, más no con base en su ingreso o declaración de renta, por lo que no es un instrumento confiable para establecer la realidad financiera de los contribuyentes.

Es decir que no necesariamente una persona que posea bienes en el barrio Venecia, que está en estrato 6, tenga la capacidad de ingresos acorde a su ubicación geoespacial y, por el contrario, no reciba ingresos para satisfacer sus necesidades básicas, conforme a su estilo de vida. Un fenómeno socioeconómico conocido como » pobreza oculta «.

Este panorama ya se hace visible en barrios tradicionales como la Ford y Venecia, donde encontramos edificaciones que en otrora eran mansiones de ensueño y que hoy están algunas en deterioro y otras en total abandono y que de seguro sus dueños deben estar mirando cómo pagarán el impuesto predial de esas propiedades. una dinámica que las autoridades deben analizar y no dejar pasar por alto al momento de hacer revisiones catastrales.

En el municipio de Sincelejo se estima que se han identificado unos 103.000 predios, de los cuales 67 mil inmuebles son edificaciones, unas 64. 200 son residenciales, predios de los cuales el 78% se encuentran en estrato 1 y 2, el 9,4% en estrato 3, el 4,6% en estrato 4 y el 4,5% en estrato 5 y 6, además de 2.800 predios de uso comercial que equivalen al 4,5% del total.

Como se puede observar por la distribución sociodemográfica, los estratos que más soportan el gravamen predial son los estratos 4 ,5 y 6, que representan sólo el 9% del total de inmuebles, y los de uso comercial, que representan el 4%. En otras palabras, el yugo de recaudo predial lo está soportando el 13% de los inmuebles del inventario total.

Es preocupante la burbuja especulativa inmobiliaria que se está gestando en el municipio de Sincelejo, donde siguen haciendo conservaciones catastrales para aumentar el avalúo de los predios y, por ende, la base gravable para encarecer el impuesto.

Aumentos que no guardan relación alguna con los incrementos del salario mínimo y / o índices de precios al consumidor (IPC), ni la valorización local o particular de los predios individuales conforme a la realidad del mercado inmobiliario doméstico.  Aspectos que ya están impactando  la economía de los ciudadanos, generando mora en el pago del predial y riesgo de embargos por cobros coactivos de una administración que a la fecha ya presenta déficit fiscal.

Lo paradójico del tema es que la misma administración que te enriquece con avalúos catastrales para valorizar el activo inmobiliario de los conciudadanos los empobrece por la vía del impuesto que no está acorde con la realidad del mercado inmobiliario de la ciudad capital, sobre todo de los estratos 4, 5 , 6 y los de uso comercial .

La cruda realidad es que el impuesto predial es un «yugo desigual» que está trayendo sobrecarga fiscal a los contribuyentes de mayores ingresos, sin redistribución del ingreso ni retorno de bienestar, por lo cual traerá tarde o temprano consecuencias en nuestra economía local.

COMPARTIR
COMPARTIR
COMPARTIR

Más Columnas

Imagen de Perfil

¿Nos ha robado algo la IA? El piano de cola y el músico.

Imagen de Perfil

¡Chengue, el día que el horror rompió el silencio!

Imagen de Perfil

El otro Petro

Imagen de Perfil

La Política es dinámica

Imagen de Perfil

Corralejas en riesgo

Imagen de Perfil

Violencia, microtráfico y territorio (Sincelejo y Sucre)