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El Intervencionista

El anticipo:¿coima por adelantado?

En Sincelejo se ha firmado un contrato que no solo anticipa recursos, sino también preguntas. Mientras la ciudadanía apenas empieza a escuchar sobre un ambicioso proyecto vial que promete extenderse por una década, detrás del telón ya se han comprometido regalías hasta el 2034, entregado un anticipo millonario y designado un supervisor por diez años, sin que se conozca el contratista que ejecutará las obras.

¿Cómo se puede anticipar la mitad de un contrato que aún no ha empezado? ¿Qué garantías existen de que esos recursos no terminarán en manos equivocadas?

El aclamado proyecto “Todos Ponen”, que comprende la construcción y mejoramiento de tramos viales de la malla vial de Sincelejo, fue proyectado por un plazo de ejecución de 114 meses —una década—, lo que implicó, para su financiamiento, la afectación presupuestal de vigencias futuras a cargo de los recursos asignados al Sistema General de Regalías y Compensaciones por un periodo de cinco bienios —hasta el 2034—, por un valor de $37.573 millones de pesos.

Si bien es cierto que con estos recursos se financian proyectos relacionados con 22 tramos de vías, no es menos cierto que la ejecución de los mismos contemplará periodos superiores al de la actual administración (2024–2027), toda vez que, al comprometerse vigencias futuras de regalías, para su aprobación por parte del CONFIS se debió adoptar un esquema de desembolso acorde a las disponibilidades presupuestales de cada bienio, dentro de un periodo de diez años.

Es por esto que el ejecutor designado, el cuestionado Fondo Mixto para la Promoción de la Infraestructura, el Desarrollo Integral y la Gestión Social “Sierra Nevada”, al abrir la Convocatoria – Invitación Privada Larga Nro. 084-2025, para que se postularan proveedores interesados en participar en el proyecto de construcción y mejoramiento de tramos viales en la ciudad capital, solo adjuntó un Certificado de Disponibilidad del Sistema de Presupuesto del SGR por $8.705 millones de pesos, provenientes de recursos de Asignaciones Directas y de Asignaciones para la Inversión Local del bienio 2025–2026, toda vez que no están disponibles los recursos de bienios posteriores.

En ese orden, el mejoramiento y construcción de los 22 tramos viales que hacen parte del proyecto “Todos Ponen” en Sincelejo no podrá ejecutarse en un solo contrato, sino en cinco etapas, en la medida en que se vayan desembolsando las regalías comprometidas por cada bienio, siendo la siguiente la correspondiente al 2027–2028.

Lo llamativo de este asunto es que, a pesar de que al corte del 19 de mayo de 2025 debió cerrarse la Convocatoria – Invitación Privada Larga Nro. 084-2025, aún no hay soporte documental del proceso de selección del contratista que ejecutará la construcción y mejoramiento de los tramos viales, como para determinar cuánto fue la cuantía contratada, los tramos a intervenir y el plazo de ejecución del proyecto.

Sin embargo, ya se encuentra publicado en SECOP II el Contrato de Prestación de Servicios No. 149 del 3 de junio de 2025, celebrado entre el Fondo Mixto “Sierra Nevada” y el señor Luis Alejandro Martín Merchán, domiciliado en Valledupar, cuyo objeto es el “apoyo a la supervisión para el mejoramiento y construcción de tramos viales de la malla vial en el municipio de Sincelejo”, por un valor de $228 millones de pesos y un plazo de ejecución de 114 meses.

Durante el plazo de ejecución del proyecto –diez años–, el contratista debe atender consultas, rendir informes, conocer el proyecto, revisar cantidades, gestionar planos, supervisar materiales, personal y equipo, controlar la calidad de la obra, estudiar modificaciones, hacer seguimiento al cronograma del contrato y resolver discrepancias con el área de contratación, entre otras funciones propias de la supervisión.

Lo polémico de este contrato es que el Fondo Mixto “Sierra Nevada”, en calidad de contratante, estableció una forma de pago que permite la entrega de un anticipo del cincuenta por ciento (50%) del valor del contrato, es decir, $ 114 millones de pesos, con la sola suscripción del acta de inicio, y posteriormente la realización de pagos parciales proporcionales al avance de obra, hasta completar el 90% del valor total del contrato. El 10% restante se pagará con la firma del acta de liquidación, es decir, una década después.


Causa suspicacia, como se indicó en párrafos anteriores, que si en la primera convocatoria – Invitación Privada Larga Nro. 084-2025: Solo se van a ejecutar recursos del bienio 2025–2026 por $8.705 millones de pesos –que equivale a casi 1/5 del total del proyecto– y quedan pendientes por ejecutarse recursos de los bienios 2027 al 2034. ¿Por qué se aprobó un anticipo que equivale al 50% del contrato, es decir, cinco años de ejecución por adelantado?

Más aún cuando no se observa en los documentos publicados en SECOP II que se haya presentado un plan de inversión del anticipo que indique el uso proyectado de los recursos en un horizonte de cinco años —la mitad del plazo total del contrato—, amarrado a los giros de las vigencias futuras proyectadas de Asignaciones Directas y de Inversión Local de los bienios 2027–2034.

Lo más preocupante es que no se estableció un procedimiento de reintegro del anticipo no ejecutado o mal ejecutado, por lo que, de no ser bien administrados esos recursos, literalmente “esa platica se perdió”.

Sin perjuicio del plazo manifiestamente excesivo de 114 meses —casi una década—, que va en contravía de la temporalidad propia de los contratos de prestación de servicios, incluso en apoyo a la supervisión; todo indica que hay interés en favorecer a una misma persona para que supervise todo el proyecto de mejoramiento y construcción de la malla vial de Sincelejo, quien paradójicamente tiene su domicilio en Valledupar —ese man se tiene que venir con familia y todo para acá—.

Al ser el ejecutor y contratante del proyecto el Fondo Mixto, está sucediendo lo que ya se había denunciado y es que su manual de contratación evade los controles del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, que para estos casos exige —tratándose de licitación pública— la constitución de fiducias o patrimonios autónomos para que los recursos se destinen exclusivamente a la ejecución del contrato, toda vez que no hacen parte del patrimonio del contratista hasta que no hayan sido amortizados con los respectivos soportes de inversión.

Todo apunta a que este anticipo, lejos de ser una herramienta para impulsar la ejecución del contrato, puede convertirse en el eslabón inicial de un entramado bien orquestado para desviar dineros públicos.

Sin una verdadera planeación ni control efectivo, y con un contratista seleccionado sin mayor claridad, Sincelejo no solo empeña su futuro vial por una década, sino que entrega por adelantado el fruto de sus regalías, sin tener certeza de a dónde van ni cómo se recuperarán.

El anticipo, así planteado, no es un impulso: es una coima por adelantado.

 

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