Los retos para el 2025.

Este año que se nos termina muy pronto, dejándonos alegrías y tristezas, específicamente en algunos sectores de la economía en Colombia. Con mucha esperanza queremos abrazar este 2025. Pero no debemos ocultar que nos preocupan ciertos aspectos del país; debemos poner todo el esfuerzo y el empeño para sacar esta Nación adelante por nuestros hijos.

Que sea un reto para este nuevo año el poder incentivar a las personas para salir de la pobreza, no necesariamente desde el ámbito de poder recibir un subsidio, como la devolución del IVA, tal y como lo manifestó el director del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar. Mantenerlo está bien, pero debería articularse con el Ministerio de Hacienda, Gobernaciones y Municipios para que se fortalezca el Programa de Alimentación Escolar. El punto es simple: necesitamos, para salir de la pobreza multidimensional, niños bien alimentados para que estudien, se preparen bien, saquen buenas notas y buenas pruebas de Estados.

Esto ayudaría ostensiblemente a mejorar la operación del PAE, ya que a la fecha el Ministerio de Hacienda no ha girado 200.000 millones de pesos que hacen falta para cerrar el PAE 2024. Así lo manifestó la UAPA, Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar, que es la entidad que administra el PAE. Imagínense la preocupación de las entidades territoriales: ¿de dónde van a sacar el grueso de los recursos si el Ministerio de Hacienda no se los tiene dispuestos para tal propósito?

La consecuencia de esto serán atrasos, demoras en el inicio del Programa en 2025, pero los únicos investigados por estos inicios tardíos serán los representantes legales de las entidades territoriales y los supervisores del contrato, quienes serán investigados disciplinaria y fiscalmente por no cumplir con el principio de planeación.

¿Creen ustedes, queridos lectores, que es justo el tener que soportar estas investigaciones por culpa de quien debe girar una parte del dinero y no lo hace?

Esperamos que el Gobierno Nacional analice la posibilidad de invertir lo que se piensa gastar en subsidios para niños a través del DPS y que lo pueda atar a la vinculación en el PAE; esto ayudaría a bajar los niveles de deserción escolar y quizá pueda servir para mejorar la ración, no como un complemento nutricional, sino como una comida en sus justas proporciones.

Este tema será objeto de posterior columna, porque tener un pueblo educado hace a los ciudadanos libres, independientes, autosuficientes del Estado y fortalece la democracia.

Otro punto que consideramos importante para este 2025 es el poder buscar las formas para reactivar nuestra frágil economía, no solo en las empresas pequeñas y medianas, sino ver cómo reactivamos los negocios familiares. Ojalá que el Gobierno Nacional pueda interesarse en sacar de la pobreza a muchas personas que hoy pretenden salir adelante pero no tienen ayuda de nadie, a través de la implementación de mecanismos más ágiles para acceder a créditos para capital de trabajo, evitándose así la problemática social de los gota a gota.

Para tratar de ser más responsable, es necesario enseñar administración financiera al administrador del negocio familiar, para que su actividad comercial se pueda sostener en el tiempo y no ver, como sucede hoy en día, muchos negocios que se emprenden y que fracasan en el corto plazo, porque se motivan más por las ganas que por el mercado a impactar.

Es así como podemos ver cómo se han proliferado en las pequeñas ciudades emprendimientos que tienen una duración muy corta, en razón de que se fijan más en lo que se conoce popularmente como el fenómeno del carro de perros calientes; hoy abren un puesto y al día siguiente en el mismo sitio hay diez. El DPS debería buscar la forma de organizar mejor a amigos y familias en torno a estas actividades comerciales; con esto se bajaría el desempleo, se mejoraría el ingreso familiar, la calidad de vida y se dinamizaría la economía local.

Otro punto que también merece nuestra atención porque somos de la provincia. Es como lograr la disminución de las brechas sociales en nuestros territorios y, aunque para resolver este problema se necesita un tratado de políticas públicas, la mayor preocupación es, con la reducción del presupuesto general de la Nación en nuestros territorios, ¿cómo lo hacemos?

Sin obras de infraestructura en nuestras regiones que ayuden a dinamizar la economía. Si no hay inversiones, se reducirá drásticamente el empleo y tendremos un estancamiento terrible, afectando principalmente a un sector que hoy viene dando pasos importantes como lo es el agrícola; este quiere avanzar, pero aún necesita complementos, como los de accesos a vías para bajar los costos de producción y un factor determinante como lo es el de seguridad que garantiza que los alimentos pueden salir a cualquier hora del campo sin temor a ningún acto delictivo, llámese hurto , extorsión o terrorismo. Este reto en nuestra Colombia profunda y olvidada debe analizarse e invertirse con mucha rigurosidad, ya que es el sector económico más frágil que tenemos en el país.

Un reto más para tener en cuenta, sobre todo en las ciudades capitales, tiene que ver con el mejoramiento y optimización de los subsidios para viviendanueva o usada en sectores carenciados. Este tema genera mucha preocupación entre los actores de la construcción de vivienda en el país. La invitación es a que este Gobierno escuche atentamente a los que saben, dialogue, pero bajo ninguna circunstancia se improvise. El mayor anhelo de un colombiano es tener su casa y jugar con los sueños de las personas no está para nada bien.

No podía despedir este año sin proponernos mejorar la supervisión y vigilancia en un tema que viene aumentando vertiginosamente sus ingresos, el turismo. Este sector tiene la cara amable de nuestro país; debemos mejorar en calidad del servicio y buenas prácticas. Tenemos el país más bonito del mundo, con todos los pisos térmicos, playa, montañas, parques naturales, llanuras, ríos, fauna , flora , etc. Tenemos muchas cosas para mostrar; existe una variedad de opciones, de todo y para todos. Se debe buscar una mejor articulación para que Nación, Departamentos y Municipios se vendan mejor.

Tenemos la fe de que el 2025 será un buen año; solo debemos hablar, escucharnos y buscar el bien común, no el bien de unos pocos.

Feliz año 2025.

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