La contratación pública en el municipio de Sincelejo se ha convertido, literalmente, en un “cartel de concentración contractual”, estructurado mediante sofisticadas figuras colaborativas —asociaciones, convenios, consorcios y uniones temporales— que agrupan entidades supuestamente “autónomas”, pero que en realidad se prestan para burlar el régimen contractual y entregar la administración y ejecución de las millonarias contrataciones de la capital sucreña en manos de representantes legales al servicio de los intereses particulares del verdadero Patrón: la “Mano Negra de la contratación”.
Tal es el caso, por un lado, del Convenio de Asociación No. 001-2024, celebrado entre el municipio de Sincelejo y el Consorcio PAE Universal 2024–2027, cuyo objeto es el “suministro de complemento alimentario para estudiantes de los establecimientos educativos oficiales del municipio de Sincelejo”. Dicho convenio fue suscrito por un valor de $256.470 millones de pesos, con un plazo de 4 años y el compromiso de vigencias futuras con cargo a recursos propios del ente territorial.

Por otro lado, el Contrato de Obra No. 124-2025, celebrado entre el Fondo Mixto “Sierra Nevada” —en calidad de órgano ejecutor delegado por el municipio de Sincelejo— y el Consorcio Solución Vial Sincelejo, que tiene por objeto el “mejoramiento y construcción de tramos viales de la malla vial en el municipio de Sincelejo”. Este contrato fue suscrito por un valor de $34.325 millones de pesos, con un plazo de 10 años y el compromiso de vigencias futuras con cargo a recursos del Sistema General de Regalías.

Estos dos jugosos contratos, que en conjunto ascienden a la nada despreciable suma de $290.795 millones de pesos, presentan varios rasgos en común: el compromiso de vigencias futuras; sus cuestionables modalidades de contratación —asociaciones y delegaciones— que buscan beneficiarse del régimen laxo del derecho privado para evadir la Ley 80 de 1993, o Estatuto General de Contratación Pública; los simulados direccionamientos en sus procesos de adjudicación y dudosa ejecución.
Sin embargo, el común denominador más preocupante es que ambas entidades contratistas —Consorcio PAE Universal 2024–2027 y Consorcio Solución Vial Sincelejo— tienen como representante legal a una misma persona: el señor Héctor José Chávez Rodríguez.
El Consorcio PAE Universal 2024–2027 está integrado por la Fundación Flamingos, la Fundación Alcanzando Nuestros Sueños y la Fundación Proniños de Hoy Hombres del Mañana, entidades que, mediante el Acta de Reunión Extraordinaria No. 01 del 20 de junio de 2024: Aceptaron la renuncia del señor Cristian Leonardo Mendoza Ruiz como representante legal y, por unanimidad, designaron al señor Héctor José Chávez Rodríguez como nuevo representante legal. Desde entonces, asumió la responsabilidad de administrar más de $256 mil millones de pesos contratados con el municipio de Sincelejo para el suministro de raciones escolares en instituciones oficiales.

Un nombramiento cuya trascendencia no ha sido meramente formal, pues existe documentación que demuestra no solo su papel administrativo en la ejecución del Programa de Alimentación Escolar —como la conformación de comités de veeduría celebrados entre el 6 y el 12 de febrero de 2025—, sino también su actuación como representante legal ante autoridades judiciales.

Así ocurrió en el Juzgado Segundo Civil Municipal de Sincelejo, dentro de la acción de tutela radicada bajo el No. 2025-00266-00, interpuesta por la señora María Angélica Tamara contra el Consorcio PAE Universal 2024–2027 por violación al derecho fundamental de petición y a la estabilidad laboral reforzada, tras ser despedida en estado de embarazo. En dicho proceso se constató que Chávez Rodríguez presentó un memorial de cumplimiento de sentencia mediante correo electrónico fechado el 12 de junio de 2025, lo que confirma que, a la fecha, continúa ejerciendo activamente sus funciones.


Por otra parte, entre el 2 de febrero y el 12 de junio de 2025, período en el que Chávez Rodríguez ejercía como representante legal del Consorcio PAE Universal 2024–2027, también fungía —como un verdadero “todoterreno”— como representante legal del Consorcio Solución Vial Sincelejo.
En esa doble condición presentó propuesta ante el Fondo Mixto “Sierra Nevada”, dentro de la convocatoria invitación privada larga No. 084-2025, cuyo objeto era el “mejoramiento y construcción de tramos viales de la malla vial en el municipio de Sincelejo”. La propuesta fue radicada en físico el 13 de mayo de 2025 en las oficinas del fondo ejecutor.
Mediante la Resolución No. 045 del 19 de mayo de 2025, se adjudicó el contrato derivado de dicho proceso, al que se presentaron tres oferentes. Sin embargo, “como era obvio”, el comité evaluador —o más bien, adulador— habilitó la propuesta del Consorcio Solución Vial Sincelejo, representado por Chávez Rodríguez, por “cumplir” todos los requisitos establecidos en los términos de referencia.


En consecuencia, el 22 de mayo de 2025, el señor Héctor José Chávez Rodríguez, siendo aún representante legal en ejercicio del Consorcio PAE Universal 2024–2027, suscribió simultáneamente el Contrato de Obra No. 124-2025 con el Fondo Mixto “Sierra Nevada” como representante legal del Consorcio Solución Vial Sincelejo, para ejecutar $34.325 millones de pesos en un plazo de 10 años, de los cuales ya recibió un anticipo del 25% del valor del contrato.

Todo este entramado contractual es la muestra fehaciente de cómo se monta una estratagema legal en la que participan entidades sin ánimo de lucro, empresas privadas y entidades públicas para dar apariencia de transparencia a procesos de licitación pública multimillonarios, cuyo único fin es que la contratación quede en manos de las mismas personas.
Aparentemente, el actuar del señor Héctor José Chávez Rodríguez, al representar dos consorcios que directa o indirectamente ejecutan $296 mil millones de pesos contratados con el municipio de Sincelejo, podría parecer solo un asunto de conflicto de intereses.
Sin embargo, lo que realmente se estaría desnudando es una práctica contractual sistemáticamente diseñada para que una sola persona, tras bambalinas —la “Mano Negra”—, tenga bajo su oscuro dominio, a través de representantes legales a su servicio, la contratación del municipio de Sincelejo.
Está claro que la Alcaldía de “Pal’ante Sincelejo” juega a dos bandas: contrata de manera directa cuando le conviene y delega cuando necesita transitar por un carril menos vigilado, favoreciendo así a un cartel silencioso cuyo jefe —la “Mano Negra”— mueve los hilos del poder en la contratación local.
Hoy, los sincelejanos debemos financiar con nuestros impuestos un verdadero cartel de “concentración contractual” que alimenta la corrupción, pavimenta compromisos políticos y, al mismo tiempo, erosiona la confianza ciudadana.
La corrupción estructural, disfrazada de formalidad, nunca había sido tan evidente. Lo mínimo que cabe esperar ahora es que los órganos de control actúen, que el Concejo Municipal ejerza un verdadero control político y que los ciudadanos mantengamos la presión pública. Porque si este nuevo cartel sigue alimentando y pavimentando, lo hará siempre a costa de nuestros impuestos y de nuestro silencio cómplice.