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El Intervencionista

Desempleo juvenil: jóvenes en el olvido.

Las últimas cifras de desempleo juvenil reveladas por el DANE son preocupantes y alarmantes, y solo señalan la indiferencia y el desamparo institucional en los que se hallan los jóvenes colombianos y, por consiguiente, los de Sucre y Sincelejo, debido a la ausencia de liderazgo del Gobierno Nacional para elaborar, coordinar y vincular políticas públicas con los Gobiernos Locales para fomentar el empleo diferencial para esta población.

La historia ha evidenciado que, hasta nuestros días, las proclamas pronunciadas en las multitudinarias manifestaciones sociales durante la pandemia, en demanda de mejores oportunidades laborales y educativas para los jóvenes, quedaron como palabras en el aire sin eco en los dirigentes que han ignorado el problema de las elevadas tasas de desempleo.

De acuerdo con la investigación del Mercado Laboral de la Juventud (Dane 2025), aunque la media nacional del desempleo juvenil se sitúa en el 15.7%, en el municipio de Sincelejo se registró un aumento de 2.4 puntos porcentuales para el año 2024, lo que significa que llegó al 18.1%.

Para aterrizar esta cifra ,se debe tener en cuenta que el 20.9 % de los habitantes del municipio de Sincelejo tiene entre 15 y 29 años. Aproximadamente 65 mil jóvenes, de los cuales 25.000 se encuentran inactivos;y de esos, 11.700 están en búsqueda de empleo y 13.800 no tienen interés en trabajar o estudiar.

En la otra orilla se encuentra un grupo de 40 mil jóvenes, de los cuales 26 mil están ocupados en actividades informales; en otras palabras, muchachos que por necesidad están dedicados al rebusque, y 14.000 en trabajos formales. Es decir, de cada 10 jóvenes, solo 2 de ellos tienen un contrato laboral, lo que es ejemplo de la gran brecha de desigualdad laboral juvenil que flagela nuestro municipio.

Este escenario desolador para los jóvenes ha sido un desafío persistente desde el comienzo de la pandemia, que nuestras autoridades locales no han logrado solucionar y que genera ansiedad, preocupación y nerviosismo en los jóvenes.  Llegando a provocar trastornos psicológicos como falta de sueño, irritabilidad, trastornos del sistema digestivo y contracturas musculares debido al estrés que afectan su calidad de vida.

Literalmente, la escasez de oportunidades de trabajo se ha convertido en un problema de salud mental para nuestra juventud.

De acuerdo con información recabada del Sistema de Vigilancia Epidemiológica (Sivigila), en el lapso de enero a septiembre de 2024, únicamente en el municipio de Sincelejo ya se habían documentado 169 casos de intentos de suicidio, de los cuales 89 pertenecen a jóvenes y adolescentes.

Los jóvenes sin oportunidades de empleo están lidiando cotidianamente con retos en su autovaloración, identidad y visión de vida.

Cada día se incrementa un grupo de jóvenes improductivos  que, debido a la indiferencia y el pesimismo, rechazan el trabajo y el estudio, perdiendo la esperanza de un mejor futuro.

Estas situaciones se transforman en un ambiente propicio para volverlos susceptibles a ser contratados para actividades ilegales.

Es por esto que un gran porcentaje de las víctimas de homicidios en la capital son jóvenes entre los 18 y 24 años de edad.

Abordar el desempleo juvenil en Sincelejo y en el departamento de Sucre requiere voluntad política de nuestras autoridades administrativas, quienes deben implementar políticas públicas que puedan incidir en un modelo educativo inclusivo y con oportunidades en el mercado laboral como una estrategia transversal que puede impactar la juventud de manera integral.

 

 

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